miércoles, 5 de mayo de 2010

EMPRENDER EMPÍRICAMENTE






Cuando estudié filosofía en el instituto me quedé realmente fascinada por el amplio abanico de tipos de pensamiento que desde los orígenes griegos, al menos en el mundo occidental, se han ido desarrollando a lo largo de la historia de la humanidad y como han influenciado en las artes plásticas, la música, la sociedad, la literatura, las costumbres...

Pronto me identifique con el "empirismo", aquella corriente que pregona que el verdadero conocimiento sólo se puede adquirir a través de la experiencia. Sólo, sólo... tengo mis dudas, de lo que estoy convencida es que como pasar por la experiencia no hay nada para aprender, conocer e integrar.

Hace años que emprendí mi carrera profesional, prácticamente en solitario, aunque contaba con el apoyo moral y emocional de mis más allegados... y continúo considerándome "emprendedora", cada nuevo encargo, cada nuevo proyecto es una aventura, un crecer continuo de un aprendizaje interminable. Y eso es realmente lo que apasiona a los empiristas... el pasar por la experiencia para enriquecerse continuamnete y adquirir el conocimiento.

Me ha llamado sustancialmente la atención, que, aunque etimológicamente puede que tengan pocas cosas en común, sí que comparten la raíz las palabras "emprender" y "empirismo"... y hoy percibo que los emprendedores tienen que ser empiristas no tanto por definición, pero sí por necesidad. En el mundo de la "empresa", abstenerse racionalistas, estoicos, epicúreos y demás. Aunque la información y la cultura nunca está de más, cuando "emprendemos" un proyecto es importante conservar un estado de "explorador" y estar abiertos a la experiencia; por muy informados que estemos, por mucho que nos cuenten, por mucho que otros compartan su experiencia con nosotros... como el "pasar por ahí" no hay nada para aprender realmente y contribuir a que se forje nuestro carácter. Contar con una experiencia vivida siempre nos pregnará más emocionalmente (y por lo tanto recordaremos mejor) que estudiar y leer a los más altos emprendedores que nos cuentan sus fracasos, sus resultados, sus estratégias, sus éxitos... Aunque, ya he dicho, que leer nunca está de más y "modelar" a los que han pasado antes por ahí puede ser una rica fuente de recursos.

Se emprende empirícamente o no se emprender.

miércoles, 7 de abril de 2010

FLORES EN MI PELO

Más Klimt en mi vida que nunca.

Flores en mi pelo que despiertan hasta cuando duermo... Ideas entrelazadas que juegan entre mis cabellos y que despiertan mi creatividad incluso en mi estado más zen. Sueños que toman forma y en breve se hacen tangibles, palpables y visibles. Y las flores siguen saliendo, tal vez por la llegada de la primavera, tal vez porque la primavera está en mí, y siguen floreciendo esperando ser pronto fruto veraniego de dulce jugo y lleno de riquezas, lleno de ilusión que junto a la luz del sol que más calienta, my sun, me hacen sentir nueva, tal vez renovada, tal vez re-evolucionada desde todo mi ser. Y empiezo como con un juego, como con una aventura a punto de ser vivida, como la primera página de un hermoso libro que ansío leer... Y empiezo a creerme a mí misma, empiezo a tomarme en serio mientras río a carcajadas... Y siguen floreciendo a miles las posibilidades, las flores en mi cabeza que me sosiegan y alteran al mismo tiempo. Llegó la hora. La hora de retomar mis viejos pinceles, mis fieles pinturas, mis amados papeles ... y manchar, juego de color sobre mi vida, pinceladas de espontaneidad, solunta y talento.
Y siguen brotando, de mil colores, brillantes y vivos, flores en mi pelo.

lunes, 8 de marzo de 2010

8 DE MARZO

Triste me parece tener que disponer de un día internacional para que nuestro hacer, nuestros esfuerzos y nuestros avances en una lucha centenaria sean valorados, respetados y tenidos en cuenta por la mass media, por los gobiernos y sobretodo por el género masculinos. Pero gracias a este 8 de marzo, a sus precursoras, a todas las mujeres que sacrificaron otras áreas de su vida para hacer oír su voz, hacer ver su valía y su fortaleza, se reconoce la labor de otras mujeres, millones de ellas en todo el mundo que desde su más humilde anonimato hacen paso a paso, gota a gota su pequeña gran re-evolución.
Somos diferentes y siempre lo seremos, por definición, por anatomía, por neurología, todo esto es obvio y "científicamente probado", lo que todos sabemos es que no es equitativo, no es justo que con las mismas habilidades, conocimientos, formación y experiencia muchos de nuestros sueldos sean de entre un 16 y 36% más bajos... - por citar solamente un punto a mejorar". Arguméntenmelo. Todo tipo de bajas por maternidad, de horas de "permiso" por lactancia y otras posibles indisponibilidades se quedan cortas para todo el peso de la sociedad que carga sobre nuestras espaldas. Tenemos que... saber mantener la casa limpia,... tenemos que ser educadas y respetables..., tenemos que... "ser putas en la cama, criadas en la cocina y señoras en el salon"... y además educar a nuestros hijos con los valores que la sociedad y el "buen hacer" dictan segun qué reglas, según qué creencias y según qué hombres y mujeres que determinan eso. Y queremos trabajar, queremos realizar nuestra creatividad, nuestros conocimientos y nuestras habilidades, queremos disponer de nuestra independencia económica, queremos sentir que somos valoradas para algo más que como útero vital para la reproducción y supervivencia humana y además lo hacemos bien, al menos como todo el mundo, supuestamente, lo mejor que sabemos. Gracias a todos - hombres y mujeres- por hacer posible este día, por seguir avanzando y contemplar que hay más de lo que aparentemente se ve y que todavía queda mucho por hacer.
Os invito a tomar conciencia de que las mujeres tenemos tanto que aprender de los hombres como los hombres de nosotras, y que tal vez en un futuro, todavía muy lejano y sin dejar de honrar este día, ya no necesitemos un 8 de Marzo para hacernos oír, para reclamar nuestros derechos y oporunidades, para sentirnos reconocidas, incluso admiradas y seguir trabajando conjuntamente por un mundo más equitativo, más fuerte y más homogéneo.
Por vosotras, a todas las mujeres del mundo!

viernes, 19 de febrero de 2010

HISTORIA DE UN BESO

No nos acaloremos.
Para gustos, los colores y para besos, la interpretación es libre.

Un beso al fin y al cabo sólo es el tacto producido por dos labios. Pero puede tener interpretaciones tan diferentes como los momentos y las personas que se lo dan.
No hace mucho un amigo me comentó que hay dos maneras de eludir un beso: una "el mejillón", la otra persona nos gira la cara ofreciéndonos la mejilla en el momento en que nos acercamos a ella, y "la culebrilla" que hace referencia al movimiento ondulante de la cabeza mientras se echa hacía atrás huyendo del contacto labial... Y total para evitar un beso.
¿Qué es un beso? Según el momento y la persona que nos lo dé puede significar todo un mundo
o un simple gesto de afecto, gratitud o reconocimiento. Un beso, es sólo un beso. El significado, igual que todo lo que nos sucede en la vida, lo damos nosotros.
"¡Por Dios, me ha pedido un beso! - huir"
Tampoco hace falta. En decir "No" es suficiente, sin echar mano del "mejillón" ni de la "culebrilla", al fin y al cabo si la otra persona se tiene que ofender, lo hará de todas manera, con sutilezas o sin ellas.
Un beso es sólo un beso, aunque yo no se lo dé a cualquiera... eso también es cierto. Tampoco hay que darle más importancia de la que tiene, ni menos de la que se merece. Para mí, un beso es un "estás, te reconozco y me gusta que estés", se lo dé a mi chico, a un amigo o amiga o a mi propia madre... y sí, estoy hablando de un beso en los labios. Sin prejuicios. Todo lo demás pueden ser interpretaciones, presuposiciones y significados añadidos.
Pero un beso, siempre será eso, un beso, tan válido como sentirse reconocido, valido, apreciado, incluso admirado... pero un beso al fin, es solo el signo y todo lo demás queda para el significado que le queramos dar.

lunes, 15 de febrero de 2010

HAY IMPOSIBLES QUE UN DIA CONSIGUES

Otra vez Amaia... será que de repente encuentro sentido a sus letras, porque a menudo hablan de alguna parte de mi historia.

Cuánto tiempo buscando mi isla en el mar, y seguir nadando, sin saber siquiera que voy bien hacia donde quiero ir, y seguir navegando en busca de mí misma, de mi sueño y de mi identidad. Y todo pasa, efectivamente hay razones que ya no importan, personas que ya no están, y re-encuentros que aún me sorprenden... Ando buscando mi autenticidad con mis cómplices que me reafirman que soy verdadera (gracias chic@s) y sigo andando a mi manera y haciendo que las cosas sucedan. Será la pro-actividad que estoy practicando, después de ser consciente del poder que supone hacer que las cosas pasen, sin forcejeos, sin empujes, sin obsesiones.
Y de repente alguien conoce mi nombre, y de repente tengo un encuentro (nos hacía falta, amiga) y ponemos sobre la mesa nuestras más intensas frustraciones, que duro es darse cuenta y que alivio encontrar soluciones. Hay tantas cosas que quiero saber y todavía no encuentro respuesta... y otra vez empiezo a ser consciente... que hay imposibles que un día consigues sin darte cuenta, qué perfecta frase Amaia, gracias.

Las cosas suceden como fluidas por una energia insospechada, como resultado de algo sembrado en un lejano pasado, con lágrimas en los ojos y llenas de confesiones profundas... y sentir nuestro latir... parecía imposible, y de repente las conseguimos sin darnos cuenta.

Os dejo el video de la canción "4 segundos", de Amaia Montero, por si os dice algo más... que tal vez podais descubrir de vosotros mismos.


miércoles, 27 de enero de 2010

QUIERO SER EL VERBO "PUEDO"

Como dice Amaya Montero en su canción.

Algo pasa con el verbo puedo, con el poder y la habilidad de usarlo. Y es que ya la palabrita, tiene mucho poder por sí sola.

Stephen R. Covey, autor de Los 7 hábitos de la gente eficaz lo define como "la capacidad o facultad de actuar, la fuerza y la potencia para realizar algo. Es también la energía vital para elegir y decidir. Incluye también la capacidad para superar hábitos profundamente enraizados y cultivar otros superiores, más eficaces."

Fue en la Copa de Europa con aquel "Po-de-mos" (promocionado por la cadena Cuatro que llevó a la roja a ganarla), y aquel "Yes, we can" (promovido por el partido demócrata estadounidense que llevó al primer afro-americano en alcanzar el poder de su presidencia), cuando me dí cuenta del poder de la palabra "poder". En estos dos casos la definición de Covey se ciñe como un traje hecho a medida por el mejor sastre del mundo; en ambos casos la capacidad de actuar y la fuerza y la potencia de realizar algo se hicieron más que palpables... pero sobretodo me percaté de la capacidad para superar hábitos profundamente enraizados y cultivar otros superiores... como veis, mucho más eficaces (si tenemos en cuenta los precedentes històricos de los dos casos citados). Eso es lo que realmente me emociona del poder. El superarnos; el olvidar y borrar vejos hábitos, en desuso e inútiles, para aprender de nuevo nuevas maneras de ser y estar en nuestra vida y en el mundo, de relacionarnos con nosotros mismos y con los demás, de comunicarnos y apreciarnos tal y como somos, gustarnos sin preguntar, vernos en el espejo y correspondernos con una sonrisa... Eres como quiero que seas, me gustas y quiero seguir contigo. Suena a palabras de enamorados, lo sé. Y para eso es imprescindible tomar contacto con nuestro propio poder, aquel que nos hace únicos y el que activa el motor de nuestra evolución más personal, para nosotros y para el mundo.

Quiero ser el verbo puedo... y me da que lo estoy consiguiendo. Cada día lo voy reconociendo y me suceden cosas inimaginables hace a penas 3 meses... Y sigo, con esa sensación de poder que aumenta a medida que avanzo. Una poderosa sensación, que apadrino con humildad y satisfacción.

Sin duda, quiero ser el verbo puedo.

jueves, 21 de enero de 2010

LLÁMAME "PRINCESA"



Nunca he sido de argot "clicheado" y facilón, más, he llegado a desconfiar de ese hablar pamplinero, adulador y cordial, tachado en mi lenguaje como "falso" y poco honesto.
Alguna vez me he oído eso de "preciosa", "guapa", o "reina" dirigéndose a mi persona... y ha estado bien, tampoco me he subido por las paredes de felicidad... pero el otro día...


De repente, se me despierta el chat, en línea un viejo amigo con un hola princesa. Lo reconozco, fue un sentir nuevo para mí, diferente a todos los demás "tipificados" encantadores y que acojo amablemente. Nunca me habían llamado "princesa", y sentí una cálida sensación desde el pecho a la garganta que me despertó una tierna sonrisa mientras leía esas palabras. Me gustó... las leí una y otra vez... hola princesa... suena bien. Y no me importaría volverlas a leer, volverlas a oír y sentirme de nuevo así.


Puedes volverlo a hacer: llámame "princesa".