viernes, 12 de noviembre de 2010

LIDER ARTE


o "El arte de liderar" de Franceso Alberoni.

Habitualmente se confunde el termino liderar con el de manipular. Y es que no me extraña... hemos tenido un modelo de llamados "líderes" en nuestra historia más reciente que nos ha lleva confundir los términos. Es conveniente diferenciar el "dirigente" (mira por su propio beneficio, parte desde el ego -para mí- sin ser consciente de cómo repercute en el sistema global, no solamente en su pequeña "aldea") del líder (mira por los beneficios y ganancias comunes, parte desde su identidad, su "yo" -desde mí- y es consciente de que llevando a cabo su misión repercute de manera positiva y holística en un todo, convirtiéndose en alguien digno de dar ejemplo y ser modelado).

Dirigir posiblemente necesite de estrategia, liderar necesita de "arte", como destreza, como habilidad, como gracia para llevar a cabo intereses, valores y procesos comunes.

Se confunde liderar como una habilidad para con los demás y no se tiene en cuenta que para influenciar de tal manera, es importante que uno sepa liderarse a si mismo... y eso aparentemente parece más complicado... pero sólo aparentemente.

Liderar(se) es ser consciente de la propia trayectoria, tomar la iniciativa y tener el coraje para cambiarla. Esto puede ser muy dificultoso sin contar con buenos aliados (los malos retrasan procesos, dificultan los avances, obstaculizan). Pero el líder sabe con quien cuenta (sabe elegir sus alianzas que tiempo atrás supo forjar y considerar, son personas de su confianza) y tiene presente a sus aliados en todo momento, al mismo tiempo que sabe cómo contrbuirá en él mismo, en los demás, en su trabajo, su familia, sus amigos el hecho de alcanzar y conseguir ese cambio (tiene una clara visión a corto, medio y largo plazo). Además es consciente de sus propios recursos, de los que puede mejorar y enriquecer (y lo hace) y sabe -busca evidencias- de que está alcanzando su próposito.

El iderazgo personal se puede ver en la oranización de un día cualquiera, seamos arquitectos, directivos de banco, secretarias, amas de casa, carpinteros o estudiantes... da igual, el hecho de planificarse, calcular los tiempos, dar orden y prioridad a las tareas para hacer, pedir colaboración o ayuda a otras personas y saber cómo al final del día habremos contribuido en que también fuera un gran día para alguien más ya nos dice que hoy (nos) hemos liderado. ¡Y además nos sentimos bien!

Es importante que nos demos cuenta que cualquier trabajo empiece desde dentro para poderlo proyectar en cada uno de nuestro haceres... Si no estamos limpiados (y limpios) no podremos contribuir a que los demás se limpien, si no estamos sanos no podremos colaborar a que otros sanen, si no somos confiados (y dignos de confianza) no podemos pedir que confien en nosotros.

A veces pienso que todo, absolutamente todo, nos lo hemos ganado antes.

Si aprendemos a liderar(nos) observaremos que aquello que obtenemos es el resultado de lo que damos, seremos concientes de la riqueza de nuestro ser por la calidad de nuestros resultados, de nuestras alianzas, de nuestros nuevos objetivos y sobretodo, de cómo influimos con los demás...

Hace poco me creé mi propio lema: "Las buenas alianzas, la creatividad y el coraje, son la solución a todos los problemas"... y cada vez estoy más convencida de ello.
Liderar también es un arte.