viernes, 13 de agosto de 2010

TALENTOS

Todos tenemos.
Quienes más, quienes menos, quienes sabidos y quienes por descubrir.
Pero todos tenemos.
Algunos son reconocidos por nuestros círculos sociales, nuestros grupos de pertenencia y por nuestras familias, otros, ni la persona que los posee es consciente de que tiene un gran recurso que explorar, expandir y explotar.
Hablo de los talentos. Esos dones que tanto innatos como practicados, aprendidos y estudiados durante años, desarrollamos con tal soltura y arte que sin pretenderlo (o tal vez sí) nos ganamos la admiración y el reconocimiento de cierto público, por muy reducido que éste sea.
Una vez leí que todos nacemos con un "don", con una peculiaridad concreta, con un talento especial. Solamente que, como es innato en nosotros, son los demás los que nos tienen que hacer ver que es un "don", que poseemos una habilidad extraordinaria para desarrollar una actividad en concreto, y que es importante hacer uso de ella. Nosotros ni siquiera lo tenemos en cuenta, porque es algo que llevamos haciendo toda la vida, algo natural en nosotros y punto. Puede ser cualquier cosa, desde tocar un instrumento musical, hablar en público, escribir o dibujar caricaturas. Hay miles.
Hace poco renací uno talento en mí. Hacía tiempo que no lo practicaba, y cuando lo hacía era muy esporádicamente, en momentos muy concretos, con personas muy concretas. Hasta ahora lo había empleado para hacer algún regalo o simplemente divertirme. De repente, se me presenta como una manera más de diversificar mis ingresos, algo que a mí misma me sorprendió.
Los talentos, por muy naturales o innatos que sean, siempre nos permiten mejorar, es algo que nos gusta hacer, que nos divierte y que potencia nuestra creatividad, además, de que nos sentimos admirados gracias a ellos, nos sube la autoestima y nos estimula para seguir practicándolos. Que nos lucremos económicamente de ellos es algo que depende de nosotros. Yo, desde que leí El Código del Dinero de Raimón Samsó y aprendí que no vendo mi tiempo sino mis talentos, lo tengo claro.