viernes, 19 de febrero de 2010

HISTORIA DE UN BESO

No nos acaloremos.
Para gustos, los colores y para besos, la interpretación es libre.

Un beso al fin y al cabo sólo es el tacto producido por dos labios. Pero puede tener interpretaciones tan diferentes como los momentos y las personas que se lo dan.
No hace mucho un amigo me comentó que hay dos maneras de eludir un beso: una "el mejillón", la otra persona nos gira la cara ofreciéndonos la mejilla en el momento en que nos acercamos a ella, y "la culebrilla" que hace referencia al movimiento ondulante de la cabeza mientras se echa hacía atrás huyendo del contacto labial... Y total para evitar un beso.
¿Qué es un beso? Según el momento y la persona que nos lo dé puede significar todo un mundo
o un simple gesto de afecto, gratitud o reconocimiento. Un beso, es sólo un beso. El significado, igual que todo lo que nos sucede en la vida, lo damos nosotros.
"¡Por Dios, me ha pedido un beso! - huir"
Tampoco hace falta. En decir "No" es suficiente, sin echar mano del "mejillón" ni de la "culebrilla", al fin y al cabo si la otra persona se tiene que ofender, lo hará de todas manera, con sutilezas o sin ellas.
Un beso es sólo un beso, aunque yo no se lo dé a cualquiera... eso también es cierto. Tampoco hay que darle más importancia de la que tiene, ni menos de la que se merece. Para mí, un beso es un "estás, te reconozco y me gusta que estés", se lo dé a mi chico, a un amigo o amiga o a mi propia madre... y sí, estoy hablando de un beso en los labios. Sin prejuicios. Todo lo demás pueden ser interpretaciones, presuposiciones y significados añadidos.
Pero un beso, siempre será eso, un beso, tan válido como sentirse reconocido, valido, apreciado, incluso admirado... pero un beso al fin, es solo el signo y todo lo demás queda para el significado que le queramos dar.

lunes, 15 de febrero de 2010

HAY IMPOSIBLES QUE UN DIA CONSIGUES

Otra vez Amaia... será que de repente encuentro sentido a sus letras, porque a menudo hablan de alguna parte de mi historia.

Cuánto tiempo buscando mi isla en el mar, y seguir nadando, sin saber siquiera que voy bien hacia donde quiero ir, y seguir navegando en busca de mí misma, de mi sueño y de mi identidad. Y todo pasa, efectivamente hay razones que ya no importan, personas que ya no están, y re-encuentros que aún me sorprenden... Ando buscando mi autenticidad con mis cómplices que me reafirman que soy verdadera (gracias chic@s) y sigo andando a mi manera y haciendo que las cosas sucedan. Será la pro-actividad que estoy practicando, después de ser consciente del poder que supone hacer que las cosas pasen, sin forcejeos, sin empujes, sin obsesiones.
Y de repente alguien conoce mi nombre, y de repente tengo un encuentro (nos hacía falta, amiga) y ponemos sobre la mesa nuestras más intensas frustraciones, que duro es darse cuenta y que alivio encontrar soluciones. Hay tantas cosas que quiero saber y todavía no encuentro respuesta... y otra vez empiezo a ser consciente... que hay imposibles que un día consigues sin darte cuenta, qué perfecta frase Amaia, gracias.

Las cosas suceden como fluidas por una energia insospechada, como resultado de algo sembrado en un lejano pasado, con lágrimas en los ojos y llenas de confesiones profundas... y sentir nuestro latir... parecía imposible, y de repente las conseguimos sin darnos cuenta.

Os dejo el video de la canción "4 segundos", de Amaia Montero, por si os dice algo más... que tal vez podais descubrir de vosotros mismos.


miércoles, 27 de enero de 2010

QUIERO SER EL VERBO "PUEDO"

Como dice Amaya Montero en su canción.

Algo pasa con el verbo puedo, con el poder y la habilidad de usarlo. Y es que ya la palabrita, tiene mucho poder por sí sola.

Stephen R. Covey, autor de Los 7 hábitos de la gente eficaz lo define como "la capacidad o facultad de actuar, la fuerza y la potencia para realizar algo. Es también la energía vital para elegir y decidir. Incluye también la capacidad para superar hábitos profundamente enraizados y cultivar otros superiores, más eficaces."

Fue en la Copa de Europa con aquel "Po-de-mos" (promocionado por la cadena Cuatro que llevó a la roja a ganarla), y aquel "Yes, we can" (promovido por el partido demócrata estadounidense que llevó al primer afro-americano en alcanzar el poder de su presidencia), cuando me dí cuenta del poder de la palabra "poder". En estos dos casos la definición de Covey se ciñe como un traje hecho a medida por el mejor sastre del mundo; en ambos casos la capacidad de actuar y la fuerza y la potencia de realizar algo se hicieron más que palpables... pero sobretodo me percaté de la capacidad para superar hábitos profundamente enraizados y cultivar otros superiores... como veis, mucho más eficaces (si tenemos en cuenta los precedentes històricos de los dos casos citados). Eso es lo que realmente me emociona del poder. El superarnos; el olvidar y borrar vejos hábitos, en desuso e inútiles, para aprender de nuevo nuevas maneras de ser y estar en nuestra vida y en el mundo, de relacionarnos con nosotros mismos y con los demás, de comunicarnos y apreciarnos tal y como somos, gustarnos sin preguntar, vernos en el espejo y correspondernos con una sonrisa... Eres como quiero que seas, me gustas y quiero seguir contigo. Suena a palabras de enamorados, lo sé. Y para eso es imprescindible tomar contacto con nuestro propio poder, aquel que nos hace únicos y el que activa el motor de nuestra evolución más personal, para nosotros y para el mundo.

Quiero ser el verbo puedo... y me da que lo estoy consiguiendo. Cada día lo voy reconociendo y me suceden cosas inimaginables hace a penas 3 meses... Y sigo, con esa sensación de poder que aumenta a medida que avanzo. Una poderosa sensación, que apadrino con humildad y satisfacción.

Sin duda, quiero ser el verbo puedo.

jueves, 21 de enero de 2010

LLÁMAME "PRINCESA"



Nunca he sido de argot "clicheado" y facilón, más, he llegado a desconfiar de ese hablar pamplinero, adulador y cordial, tachado en mi lenguaje como "falso" y poco honesto.
Alguna vez me he oído eso de "preciosa", "guapa", o "reina" dirigéndose a mi persona... y ha estado bien, tampoco me he subido por las paredes de felicidad... pero el otro día...


De repente, se me despierta el chat, en línea un viejo amigo con un hola princesa. Lo reconozco, fue un sentir nuevo para mí, diferente a todos los demás "tipificados" encantadores y que acojo amablemente. Nunca me habían llamado "princesa", y sentí una cálida sensación desde el pecho a la garganta que me despertó una tierna sonrisa mientras leía esas palabras. Me gustó... las leí una y otra vez... hola princesa... suena bien. Y no me importaría volverlas a leer, volverlas a oír y sentirme de nuevo así.


Puedes volverlo a hacer: llámame "princesa".

viernes, 8 de enero de 2010

SI YO NO ME DOY CUENTA...


... de lo que valgo el mundo es una tontería, si voy dejando que se escape lo que más quería.
Parafraseando una vieja canción de Kiko Veneno y pasada a primera persona. Aquella frase sonada a ritmo de rumba parecía estúpida, mera palabrería que pretende subir la autoestima de quien la escucha... Sin embargo hoy la entiendo más que nunca... no solamente una debe ser buena y valer lo suyo, sino que además se tiene que dar cuenta de ello, para valorarlo, para potenciarlo y asumir la responsabilidad de superarse y ser mejor cada día, sino, ¿dónde queda la verdadera evolución humana? Y sin ese "darse cuenta" la vida se vuelve incolora, insulsa y poco menos merecedora de ser vivida, el mundo se vuelve una tontería, vacío y sin sentido, vano y sin propósito... Y ahora me doy cuenta... y a medida que "despierto" encuentro sentido a mi vida, cada día más... de repente todo encaja... y siento algo que nunca había sentido... algo parecido a amor, sin tener nada que ver con el amor vivido hasta ahora... Es algo así como el sentir del amor, que no es lo mismo que amar. Cuando amamos a alguien corremos el riesgo de no ser amados por esa persona, no necesariamente es recíproco, mientras que sintiendo el sentir del amor, la reciprocidad es inmediata, es como algo dinámico, activo, que se mueve... como la energía que ni se crea ni se destruye sino que se transforma, sólo que en este caso se transforma aumentando su poder. Y lo estoy sientiendo en varias personas, de diferente sexo, de diferentes edades... al descubrir este sentir, es como que todo sale mejor, descubro mi eficiencia en el trabajo, potencio mi cercanía con las personas, aumento mi comunicación personal de manera más natural, más eficaz, más desde la comprensión y el respeto... Y si no me doy cuenta, todo eso me lo pierdo, tan vital para mí, como el agua clara que nuestro organismo necesita para mantenerse vivo, bien y saludable.
Felicidades, muñeca... por ese despertar, aunque a veces duela.

lunes, 28 de diciembre de 2009

CONCIENCIA SECRETA

La que despierta y me hace darme cuenta... esa que vela por mi presente, me susurra mi pasado y me esclarece mi futuro. Y de repente todo recobra sentido.
Conciencia secreta la que descubro cada día, el sentido de mi vida, cual circulo que se eleva, evolucionando desde dentro hacía fuera.
Conciencia secreta, como tesoro bien escondido, como mensaje encriptado que poco a poco se desvela ante mis ojos, ante mi ser, aunque a veces duela.
Conciencia secreta, esencia que voy descubriendo, como un gran misterio que por fin entiendo aunque a veces cuesta.
Conciencia secreta como un rompecabezas, en el que se unen las piezas y por fin toma forma.
Conciencia secreta que se abre y me despierta, mi curiosidad aviva. Intriga servida que me mantiene con ganas, espectante a ver qué pasa.
Conciencia secreta que abre los ojos y me descubre, sentada mirando más allá de mi mirada.
Conciencia secreta, que de mi bebes y contigo vivo ahora más que nunca.

lunes, 21 de diciembre de 2009

ACERCÁNDOME A MI


Poco a poco... voy descubriéndome... y desnudándome ante el espejo... pero no ese que esta frente a mí, si no el que está arriba... me elevo... y sigo subiendo hasta ir poco a poco y lentamente atravesando ese cristal aguado... tomando conciencia de cada paso en mi evolución, acercándome a mí y darme cuenta con tristeza, cuán lejos he estado.

Sabía de mi soledad, de mi necesidad de conocer personas que valga mucho la suerte de conocer, personas que me despertaran el interés, la curiosidad, personas afines y complementarias a mí con las que pudiera compartir algo más que un café o un cena en un momento dado... Y vaya si las estoy conociendo... Lo que no sabía, era lo lejos que estaba de mí, mi auténtica soledad era esa.

De repente me encuentro despertándome... y dándome cuenta de que existo, de que soy.
Y sigo respirando para mí...
Encontrando mi esencia, esa identidad que me hace única y de repente todo cobra un sentido...
Una gran aventura, esta del autodescubrimiento, aunque a veces duela, reconocer la verdad.

¡Dios, qué lejos he estado de mí!
Y ahora me acerco... cada vez más, con una inmensa curiosidad... y lo más importante, sin miedo.

Acercándome a mí.