miércoles, 22 de diciembre de 2010

Un año más ampliando mi árbol


Posiblemente mi último post del año, que me invita a la reflexión sobre lo que he conseguido en este 2010.
Orgullosa de haber aumentado mi cuenta bancaria emocional... sí, sí, la cuenta que me informa de la calidad de mis amigos, de mis contactos, de mis compañeros y aliados que colaboran en el crecimiento de mi conciencia, mi creatividad y mis recursos... mi propio bagaje vivencial. La cuenta que me hace ver los seres que me ayudan a ir pintando, los que me inspiran a crear mi propio árbol, el de espirales de colores, esas espirales que evolucionan con sus propios colores, siempre dinámicas y colaborando en que las otras sigan creciendo, sigan siendo cada día mejor. Y al verlo, me viene aquello de que el todo es más que la suma de las partes. Cada una de ella hacen de mi árbol algo grande, bello y completo. Cada parte es importante porque hace posible un todo muy rico en matices, en aventuras y en aprendizajes... Y en eso estoy, en la metáfora de mi vida que me dice donde estoy y hacia donde me dirijo.
Este 2011 lo recibo con más ganas, más recursos y más sueños que cumplir. Propósitos en lo que ya estoy trabajando, para como mínimo pasármelo bien y disfrutar y si además se materializarán, bien puedo dar las gracias a todas aquellas personas que colaboran en hacerlo posibles: los que me motivan, los incondicionales, los aliados, los que saben que puedo, los que me alientan y contibuyen a alcanzar mis propósitos. Y a mí, por hacerlos posibles.
Bienvenido, 2011.

viernes, 3 de diciembre de 2010

CUANDO LAS COSAS SE SUCEDEN


A menudo me da la sensación que siempre estoy en continua preparación... aunque a veces no tenga demasiado claro hacia donde y para qué. Tal vez ha sido una preparación inconsciente, tal ahora le encuentro más sentido que nunca, desde mí, desde mi naturaleza.
Me estoy dando cuenta, ahora, que llevo tiempo preparándome para algo, y después de casi 5 años, no dejo de sorprenderme de que poco a poco, ladrillo a ladrillo he ido (y sigo) construyendo mi propia catedral (mi propia realidad), gracias a "alguienes" más, muchas personas más, que de un modo u otro han contribuido (y lo siguen haciendo) a que mi preparación, mi aprendizaje, tuviera ahora, sentido para mí, y que colaboran a que "las cosas sucedan".

Y cuando miro hacia arriba, veo esa perfecta cúpula, con sus nervios, sus "nudos", sus "relaciones" con los demás componentes que la hacen posible y de esa manera tan concreta... esas buenas alianzas de las que hablo a veces, con las que compartir un objetivo común, con quienes contar, colaborar y contribuir a un propósito superior, con una organización, criterios y visión internos tan afines que encajan de una manera tan congruente, tan "con sentido", que se me eriza la piel. Nuevos proyectos a corto y medio plazo, yo y con "alguienes" más... formando equipo, y muy concientemente "elegidos"... creando amigos, creando sinergía, creando nuevos modelos.

Si este 2010 ha sido especial... veo mucho más y mejor... 2012.

Y seguir haciendo, seguir preparándome... y aprovechar oportunidades cuando las cosas suceden, con naturalidad, fluidamente y en el mejor momento.

viernes, 12 de noviembre de 2010

LIDER ARTE


o "El arte de liderar" de Franceso Alberoni.

Habitualmente se confunde el termino liderar con el de manipular. Y es que no me extraña... hemos tenido un modelo de llamados "líderes" en nuestra historia más reciente que nos ha lleva confundir los términos. Es conveniente diferenciar el "dirigente" (mira por su propio beneficio, parte desde el ego -para mí- sin ser consciente de cómo repercute en el sistema global, no solamente en su pequeña "aldea") del líder (mira por los beneficios y ganancias comunes, parte desde su identidad, su "yo" -desde mí- y es consciente de que llevando a cabo su misión repercute de manera positiva y holística en un todo, convirtiéndose en alguien digno de dar ejemplo y ser modelado).

Dirigir posiblemente necesite de estrategia, liderar necesita de "arte", como destreza, como habilidad, como gracia para llevar a cabo intereses, valores y procesos comunes.

Se confunde liderar como una habilidad para con los demás y no se tiene en cuenta que para influenciar de tal manera, es importante que uno sepa liderarse a si mismo... y eso aparentemente parece más complicado... pero sólo aparentemente.

Liderar(se) es ser consciente de la propia trayectoria, tomar la iniciativa y tener el coraje para cambiarla. Esto puede ser muy dificultoso sin contar con buenos aliados (los malos retrasan procesos, dificultan los avances, obstaculizan). Pero el líder sabe con quien cuenta (sabe elegir sus alianzas que tiempo atrás supo forjar y considerar, son personas de su confianza) y tiene presente a sus aliados en todo momento, al mismo tiempo que sabe cómo contrbuirá en él mismo, en los demás, en su trabajo, su familia, sus amigos el hecho de alcanzar y conseguir ese cambio (tiene una clara visión a corto, medio y largo plazo). Además es consciente de sus propios recursos, de los que puede mejorar y enriquecer (y lo hace) y sabe -busca evidencias- de que está alcanzando su próposito.

El iderazgo personal se puede ver en la oranización de un día cualquiera, seamos arquitectos, directivos de banco, secretarias, amas de casa, carpinteros o estudiantes... da igual, el hecho de planificarse, calcular los tiempos, dar orden y prioridad a las tareas para hacer, pedir colaboración o ayuda a otras personas y saber cómo al final del día habremos contribuido en que también fuera un gran día para alguien más ya nos dice que hoy (nos) hemos liderado. ¡Y además nos sentimos bien!

Es importante que nos demos cuenta que cualquier trabajo empiece desde dentro para poderlo proyectar en cada uno de nuestro haceres... Si no estamos limpiados (y limpios) no podremos contribuir a que los demás se limpien, si no estamos sanos no podremos colaborar a que otros sanen, si no somos confiados (y dignos de confianza) no podemos pedir que confien en nosotros.

A veces pienso que todo, absolutamente todo, nos lo hemos ganado antes.

Si aprendemos a liderar(nos) observaremos que aquello que obtenemos es el resultado de lo que damos, seremos concientes de la riqueza de nuestro ser por la calidad de nuestros resultados, de nuestras alianzas, de nuestros nuevos objetivos y sobretodo, de cómo influimos con los demás...

Hace poco me creé mi propio lema: "Las buenas alianzas, la creatividad y el coraje, son la solución a todos los problemas"... y cada vez estoy más convencida de ello.
Liderar también es un arte.

viernes, 22 de octubre de 2010

CONECTADOS


Creo que para vivir es importante estar comunicados. Simplemente no puedo entender la vida de otro modo. La entiendo como la actividad neuronal; sí, esos chispazos eléctricos que se producen cuando enlazamos ideas, acontecimientos, recuerdos... esos links internos que nos hacen comportarnos de una u otra manera, según la información que nos llega, según la información que entendemos y cómo la entendemos. Si los humanos no somos "facilitadores", ¿qué nos queda? El vivir yo-mi-me-conmigo está bien cuando decidimos aislarnos del mundo, es nuestro momento, es nuestro silencio, es nuestro encuentro interior... Y la vida sigue, está ahí fuera, esperando que actuemos, que seamos pro-activos, que nos mojemos en situaciones aparentemente ajenas a nosotros, facilitando procesos, facilitando contactos, facilitando información.
Cuido de darme cuenta cada día quién soy, algo así como una neurona... viva, dinámica, móvil; la veo en tres dimensiones, parece más evolucionada que la última vez que la vi, y sabe como canalizar, como transmitir la nueva información, como comunicar y facilitar aquello que pueda contribuir a una mejora para alguien más... pequeños detalles que colaboren en avanzar.
No entiendo otra manera de vivir.
Seguimos conectados.

lunes, 11 de octubre de 2010

UNA BUENA HISTORIA


Me declaro una cinéfila del cine clásico. Siempre he pensado que "los de antes" sabían mejor contar historias que "los de ahora". Al carecer de efectos especiales, visuales, estéticos y ornamentados se lo jugaban todo a un buen guión y una buena toma, donde el claro-oscuro, la luz y los contrastres grisáceos y negros fomentaban la escena y acentuaban el diálogo.
Ahora rompo mi creencia y me admiro ante la historia de Avatar, dirigida por James Cameron en 2009. Una gran historia, metafórica, con un sinfín de mensajes subliminales y no tanto, plásticamente muy trabajada, diseño de personajes y escenarios impresionantes y además una buena historia que cuando más "leo" más entiendo, cada detalle, cada diálogo, cada escena colaboran a la expresividad máxima de un gran mensaje mucho más profundo que el mero "ecologismo". Una historia global, completa, donde se entiende la espiritualidad con lo terrenal, donde todo esta "conectado" con todo y que deja entredicho muchos valores todavía vigentes y muy retrogradas. El arte al servicio de un buen guión, donde el "efectismo" no és más de lo mismo, sino que colabora muy acertadamente en la transmisión del mensaje, del gran mensaje que engloba pequeños mensajes a lo largo del discurso cinematográfico.
Una obra maestra. Para tenerla en casa y "revisarla" varias veces.

martes, 14 de septiembre de 2010

... Y SEGUIR SUBIENDO...

"Lo importante no es llegar a la cima, sino seguir subiendo" Walt Disney
¿Y cómo se puede seguir subiendo a partir de la cima, a partir de lo más alto? Para mí solamente hay una manera: siendo creativo. Ya lo dijo el maestro Walt, para mí, todo un ejemplo y un modelo de superviviente, innovador y explorador, gracias a su creatividad.
No hace falta ser un "artista" para ser creativo... (de hecho hay muchos "artistas" que no lo son). Para mí la creatividad potencia, aumenta y desarrolla el intelecto y la habilidad de hacer las cosas para aportar soluciones tanto a problemas concretos como generales. Es una fuente de recursos. Sin más. Universal y aplicable a cualquier área de nuestra vida.
Soy consciente que hace poco alcancé una cima... y ahora, me propongo seguir subiendo, creándome nuevas rutas, nuevos recursos nuevos amigos.
Y seguir subiendo... hacia nuevas metas, hacia nuevos retos, hacia nuevos objetivos. El nuevo curso nos invita a eso, a prepararnos para lo nuevo... para, al fin y al cabo, después de aprenderlo... seguir subiendo...
¿No os resulta apasionante?

viernes, 13 de agosto de 2010

TALENTOS

Todos tenemos.
Quienes más, quienes menos, quienes sabidos y quienes por descubrir.
Pero todos tenemos.
Algunos son reconocidos por nuestros círculos sociales, nuestros grupos de pertenencia y por nuestras familias, otros, ni la persona que los posee es consciente de que tiene un gran recurso que explorar, expandir y explotar.
Hablo de los talentos. Esos dones que tanto innatos como practicados, aprendidos y estudiados durante años, desarrollamos con tal soltura y arte que sin pretenderlo (o tal vez sí) nos ganamos la admiración y el reconocimiento de cierto público, por muy reducido que éste sea.
Una vez leí que todos nacemos con un "don", con una peculiaridad concreta, con un talento especial. Solamente que, como es innato en nosotros, son los demás los que nos tienen que hacer ver que es un "don", que poseemos una habilidad extraordinaria para desarrollar una actividad en concreto, y que es importante hacer uso de ella. Nosotros ni siquiera lo tenemos en cuenta, porque es algo que llevamos haciendo toda la vida, algo natural en nosotros y punto. Puede ser cualquier cosa, desde tocar un instrumento musical, hablar en público, escribir o dibujar caricaturas. Hay miles.
Hace poco renací uno talento en mí. Hacía tiempo que no lo practicaba, y cuando lo hacía era muy esporádicamente, en momentos muy concretos, con personas muy concretas. Hasta ahora lo había empleado para hacer algún regalo o simplemente divertirme. De repente, se me presenta como una manera más de diversificar mis ingresos, algo que a mí misma me sorprendió.
Los talentos, por muy naturales o innatos que sean, siempre nos permiten mejorar, es algo que nos gusta hacer, que nos divierte y que potencia nuestra creatividad, además, de que nos sentimos admirados gracias a ellos, nos sube la autoestima y nos estimula para seguir practicándolos. Que nos lucremos económicamente de ellos es algo que depende de nosotros. Yo, desde que leí El Código del Dinero de Raimón Samsó y aprendí que no vendo mi tiempo sino mis talentos, lo tengo claro.